La historia tuvo lugar hace pocos días. Un ciudadano estadounidense logró llegar hasta una de las islas más misteriosas del planeta con una idea muy clara. Si había llegado hasta donde casi ningún ser humano, debía llegar llevar algún tipo de ofrenda a la tribu que guarda con celo su existencia. Así, cargado con una
GoPro, se adentró en el territorio inhóspito y restringido a todo ser humano durante cinco minutos. En su mano, un coco y una
Coca Cola ante la inminente llegada de los locales p>
Influencers, la nueva amenaza. Lo que ocurrió es que Mykhailo Viktorovych Polyakov, posiblemente es lo mejor que le haya podido ocurrir. Además, su detención en la isla North Sentinel ha encendido las alarmas sobre un fenómeno creciente: el rol de los influencers y creadores de contenido como una nueva amenaza para pueblos indígenas en aislamiento.
Polyakov fue arrestado por las autoridades indias tras desembarcar en la isla con la aparente intención de grabar su experiencia y contactar a la tribu más aislada del planeta, una comunidad que rechaza cualquier contacto externo y cuya protección está legalmente garantizada por el gobierno indio.
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La isla intocable.