Durante 30 años (entre el estreno de las dos 'Super Mario Bros' cinematográficas),
Nintendo ha tenido el máximo cuidado en cómo se representaban sus sagas fuera de sus consolas. Tras los yerros al dejar libertad creativa en CD-i y las concesiones que hicieron para convertirlas en series infantiles, desde mediados de los 90 tan solo hemos tenido series y películas muy controladas de
Kirby, 'Animal Crossing', 'Donkey Kong Country' (bueno, mejor olvidarnos de esta) o, por supuesto, 'Pokémon'. Y viendo el desmadre de su pasado, es lógico que tomaran esta decisión.
Vamos a hacer un viaje hasta el 4 de septiembre de 1989. Con 'Super Mario Bros 2' recién aparecido en Estados Unidos (que, no era más que una versión del desconocido 'Doki Doki Panic'), la popularidad de los hermanos estaba por las nubes. Y obviamente, había que aprovecharla de alguna manera. En aquellos tiempos, y tras meses de insistencia, DiC consiguió el permiso de
Nintendo para hacer un programa de una hora basado en los personajes, que tendría sketches con los personajes en imagen real, interpretados por los luchadores de wrestling Lou Albano y Danny Wells, que recibirían a invitados como Magic Johnson, Cindi Lauper o Patrick Dempsey (antes de hacerse famoso, haciendo de Super Planta).